

Por eso, desde la fundación de ergobag hace más de 15 años, trabajamos con pasión para ser la marca de productos escolares más sostenible y reducir al mínimo nuestra huella ecológica. Todo esto con el objetivo de crear y mantener un entorno habitable para los niños de la escuela primaria de hoy.
La sostenibilidad ha sido una parte importante de nuestro ADN de marca, incluso mucho antes de la fundación de ergobag. Estamos orgullosos de haber sido pioneros y modelos a seguir durante más de 10 años, de mejorar cada año y de seguir estableciendo nuevos y elevados estándares.


Para nosotros tiene mucho sentido dar una segunda vida a los materiales ya utilizados. Además del reciclaje de textiles a textiles, desde los inicios de la empresa apostamos por los tejidos exteriores reciclados fabricados a partir de botellas de PET, con lo que desde 2010 «convertimos botellas en bolsos». Este principio ha sentado precedentes y ha contribuido a que el reciclaje de PET sea hoy en día algo habitual en muchos sectores. Pero vamos más allá: aunque el reciclaje de PET sigue siendo útil, sustrae recursos valiosos de un ciclo existente. Por eso queremos actuar de forma aún más consecuente en el futuro y apostar cada vez más por el reciclaje de textiles a textiles, con el fin de mantener los materiales en el ciclo textil.

El principio de bluesign® es evitar el uso de sustancias nocivas para que los productos químicos no se liberen en el medio ambiente y no dañen a las personas y a la naturaleza.
En el caso de la producción de tejidos, por ejemplo, bluesign® certifica el proceso de fabricación (especialmente el teñido y el acabado del tejido). Además, no utilizamos productos químicos perfluorados y polifluorados (PFC) para la impregnación hidrófuga, ya que no son degradables en la naturaleza. También hemos cambiado toda nuestra colección a la impregnación sin PFC.
Nuestro mayor orgullo: con nuestros productos bluesign®, demostramos de forma definitiva nuestro trabajo pionero en materia de sostenibilidad. Con los productos ease y mini, somos la primera marca escolar en cumplir íntegramente los estrictos criterios de bluesign® para un producto limpio y un proceso de fabricación limpio.




El equipo de desarrollo de ergobag selecciona fibras e hilos especialmente fuertes cuya resistencia al desgaste y desgarre, frisado, solidez del color e impermeabilidad han sido evaluados exhaustivamente en un laboratorio textil. Para evitar el desgaste del color y asegurar la durabilidad, teñimos las zonas de las mochilas sometidas a mayor desgaste, en lugar de usar la estampación. Utilizamos una impregnación libre de PFC y empleamos tejidos con certificación bluesign® para garantizar una producción segura y respetuosa con el medio ambiente. Además, diversos institutos de control independientes comprueban periódicamente que nuestros materiales cumplan los valores límite para sustancias contaminantes, de esta manera podemos garantizar que nuestras mochilas duran, como mínimo, durante toda la primaria y pueden seguir llevándose sin preocupaciones.

El material exterior de nuestra mochila sostenible se compone de un ¡100 % de tejido reciclado! Esto quiere decir que damos una nueva función a prendas de ropa usadas y residuos textiles, que convertimos en mochilas. De este modo, contribuimos al ahorro de recursos y reducimos el uso de materiales nuevos. Un paso importante para cerrar el ciclo de los materiales.


La FAIR WEAR FOUNDATION (FWF) es una organización europea formada por múltiples partes interesadas. Está compuesta por ONG, asociaciones empresariales, sindicatos y empresas como la nuestra. Juntos nos hemos fijado el objetivo de mejorar las condiciones laborales en la industria textil. Esto es posible gracias al enfoque de «responsabilidad compartida», según el cual la responsabilidad no recae solo en los proveedores, sino también en nosotros como empresa. ¿Cómo contribuimos con nuestras prácticas comerciales, por ejemplo, al cumplimiento de las normas laborales y a la mejora de las condiciones de trabajo? Además de las llamadas auditorías in situ, también se nos evalúa una vez al año durante la «Brand Performance Check» (verificación del rendimiento de la marca). En ella se comprueba el cumplimiento de nuestras obligaciones en materia de derechos humanos. ¿Llevamos a cabo un análisis de riesgos integral que influye en nuestras decisiones de compra? ¿Se incorporan los resultados en las medidas correspondientes para mejorar y prevenir las violaciones de los derechos humanos? ¿Conocemos la relación entre nuestros precios de compra y los salarios que se pagan in situ? ¿Existen mecanismos de reclamación que funcionen en las fábricas? Estas y muchas otras preguntas debemos planteárnoslas cada año. En la última revisión, realizada en 2023, volvimos a ser sometidos a un exhaustivo examen y, desde 2018, hemos sido galardonados con el estatus de líder, es decir, la mejor calificación posible de Fair Wear.

Como primera marca de mochilas escolares, ¡hemos recibido una certificación de nuestros productos mediante el sello “Green Button”! Los productos que han recibido este certificado son las mochilas ease blue y la edición ECO HERO.
Como primer sello estatal, “Green Button” audita a las empresas responsables y la sostenibilidad social y medioambiental en la producción textil. El sello comprende 46 criterios sociales y medioambientales, por lo que deben cumplirse tanto los requisitos sociales como los ecológicos.
Por un lado, se presta especial atención a las condiciones de trabajo humanas, como el cumplimiento de los salarios mínimos, la seguridad e higiene en el trabajo y la prohibición del trabajo forzado. Por otra parte, la producción respetuosa con el medio ambiente desempeña un papel importante, como la prohibición de productos químicos y suavizantes peligrosos o el análisis de las fibras naturales utilizadas para detectar sustancias nocivas. Para ofrecer a los consumidores seguridad y máxima transparencia, organismos de ensayo independientes como TÜV Nord realizan las certificaciones.
Green Button Certificate




