

Empieza un curso nuevo, o tu hijo o hija va al colegio por primera vez. Es un momento importante, y una rutina nueva a la que todos tenéis que acostumbraros. Con el material escolar adecuado, una parte se resuelve sola.
Botella, estuche, fiambrera: son las cosas pequeñas las que hacen el día más llevadero. A los niños les encantan los diseños llenos de color y la sensación de tener por fin algo suyo.
Y hay dos cosas en las que ellos no piensan por su cuenta: que se les vea y que estén seguros. Unos buenos accesorios escolares tienen que resolver las dos. En ergobag, además, todo combina con la mochila: fiambrera, bolsa de deporte, carpeta y estuche pertenecen al mismo mundo temático.
Lo esencial: fiambrera, botella, estuche y bolsa de deporte. A eso se suman el cubremochilas y el paraguas, para que no acabe empapado, y la carpeta, para que las fichas no lleguen arrugadas a casa.
El monedero colgante es el gran olvidado: las llaves y las monedas no se pierden, y el abono del autobús se ve por la ventana transparente, sin tener que rebuscar.
Así lo tiene todo a mano y puede concentrarse en lo que de verdad cuenta.













