Descubre las mochilas escolares ergobag

En ergobag, nos esforzamos al máximo por mejorar continuamente tanto nosotros mismos como nuestros productos. Diseñamos nuestras mochilas escolares prestando la máxima atención al medio ambiente. Los productos son ergonómicos y están adaptados a las necesidades de los alumnos de primaria. ​ Para ayudarte a elegir el modelo adecuado, hemos resumido aquí las diferencias principales: ​ - flex, pack, cubo, maxi y prime cuentan con el sistema «Your-Size-System», de altura ajustable. Este sistema de transporte se puede ajustar para adaptarse a la altura del niño. - La cubo light, por su parte, cuenta con el «Hugging Carrying System», un sistema de transporte ultraligero sin ajuste de altura. Adecuada para niños más pequeños. - El pack se adapta especialmente bien al contenido de la mochila gracias a su flexibilidad. El cordón de ajuste permite colocar el peso cerca de la espalda para minimizar el efecto palanca. - El flex es excepcionalmente ligero, con solo 880 gramos, y a la vez muy espacioso: el compañero ideal y sin complicaciones para una jornada escolar flexible. - cubo, cubo light y maxi están diseñados para mantener todo muy organizado. Con ellos resulta especialmente fácil mantener el orden. - Hay disponible una ampliación gratuita de la garantía a cuatro cursos escolares para todos los modelos.

¿Qué hay que tener en cuenta a la hora de comprar una mochila escolar?

​ Una buena mochila escolar debe aguantar el uso diario durante los cuatro cursos de primaria, haga el tiempo que haga, llena hasta los topes y en medio del ajetreo diario del patio. A la hora de comprarla, debéis tener en cuenta los siguientes aspectos: ​ - Protege la espalda: Para nosotros, la ergonomía de las mochilas escolares es especialmente importante. Lo decisivo no es lo suave que resulte al tacto en la espalda, sino lo bien que la sostenga. Un acolchado que apoye específicamente la zona lumbar (región de las vértebras lumbares) mantiene el peso allí donde el cuerpo puede soportarlo mejor. Los acolchados muy blandos ceden con un contenido pesado y pierden forma y sujeción con el paso de los años. - Tirantes fácilmente ajustables, que se adaptan a la forma del cuerpo. - Sistema de ajuste que se adapta al crecimiento: Durante la etapa de primaria, los niños crecen una media de más de 20 cm. Por ello, es necesario ajustar la altura entre una y dos veces al año. En las mochilas escolares ergobag, puedes ajustar la altura directamente en la parte trasera. - Cinturón pélvico y de cadera: Un cinturón pélvico acolchado traslada la carga de los hombros a la zona pélvica, que es más estable; se trata de una característica ergonómica muy importante. - Correa pectoral ajustable en longitud y altura, para que las correas de los hombros no se deslicen. - Varios compartimentos, para que los objetos pesados, como los libros, queden cerca de la espalda. - Un peso en vacío adecuado a la edad de un máximo de 1300 gramos - Un volumen interior de al menos 15 litros - Reflectores y superficies luminosas para ir al colegio con seguridad, sobre todo en la época del año en que hay menos luz. - Asa de transporte para colgar y servir. - Colores y motivos que le encantan a tu hijo: ya sea verde, rojo, azul o rosa, o motivos como tractores, caballos, fútbol o unicornios. Porque la mochila más bonita no sirve de nada si a tu hijo no le gusta llevarla. ​ Estos requisitos no son un fin en sí mismos: la Asociación Federal para la Promoción de la Postura y el Movimiento ha determinado que el 74 % de los alumnos de primaria van andando al colegio. Los niños que empiezan el colegio llevan, de media, la mochila a la espalda unos 30 minutos al día. Por eso es aún más importante contar con un modelo que se adapte de forma óptima a la espalda desde el punto de vista fisiológico y que no la sobrecargue.

Tres pasos para encontrar la mochila escolar perfecta



Paso 1: Determina la estatura y la complexión del niño. La estatura del niño al empezar el colegio es el factor más importante a tener en cuenta. Los niños más pequeños y de complexión más delgada necesitan un modelo especialmente ligero, como el «cubo light», mientras que los niños más altos —de unos 120 cm en adelante— tendrán más espacio en el «maxi». Nuestro buscador de modelos te ayudará a encontrar el modelo adecuado en solo 2 minutos.

Paso 2: Pruébatelo con algo de peso. Una mochila vacía no te da mucha idea de cómo se siente durante una jornada escolar normal. Cuando te la pruebes, mete entre 2 y 3 kg en su interior (por ejemplo, unos cuantos libros) y ajusta el sistema de transporte para que se adapte a la longitud de la espalda de tu hijo. Es importante saber que una mochila ergonómica suele dar una sensación diferente al ponérsela por primera vez que una mochila informal blanda; al igual que una buena mochila de senderismo, se ajusta de forma más segura y se mantiene erguida contra el cuerpo. Es precisamente este soporte activo el que alivia la tensión en la espalda con el paso del tiempo. Tras unos minutos llevándola puesta, la mayoría de los niños ya ni siquiera notan la diferencia, pero sus espaldas sí que la notan.

Al probarte la mochila, comprueba que el panel trasero quede bien repartido y centrado en la parte baja de la espalda —no sobre las nalgas— observando la superficie de contacto desde abajo. La mochila también debe quedar por encima de las nalgas y estar alineada perpendicularmente al suelo.

Paso 3: Deja que el niño decida. Estampado, color, diseño favorito: si a un niño le encanta su mochila, la llevará con gusto y como es debido. Con Kletties, el diseño se puede cambiar una y otra vez más adelante, por lo que la mochila seguirá siendo su favorita incluso en tercero de primaria.